La Conchinchina Respondamos la pregunta que todos se hacen: ¿Existe realmente la Conchinchina? Como todos sabrán, La Conchinchina se utiliza para expresar que algo está realmente lejos. Así, frases como “Ayer fui caminando hasta la Conchinchina” o “Su casa está en la Conchinchina” son utilizadas a en nuestro vocabulario sin saber muy bien a qué lugar se refieren.

Queridos alongados, aunque parezca increíble, la Conchinchina existe. Aunque para ser más precisos, no se llama “La Conchinchina”, como todo el mundo dice. Conchinchina es una deformación popular del nombre original español, esto es, “Cochín China“, por lo que debería llamársele Cochinchina, sin “n” después de “co”. El nombre viene del francés Cochinchine, donde Cochin es una derivación del sinograma 交阯 (Jiaozhi), que era el nombre que le daban sus antiguos gobernantes chinos (literalmente, Colinas de huellas cruzadas), y la terminación China puede ser debida a la zona donde estaba (Indochina).
Geográficamente se sitúa en el delta del Mekong, actual Vietnam, y en ella se encuentra la famosa ciudad de Saigón, llamada hoy Ciudad Hoh Chi Minh.
La Cochinchina pasó a la historia de España cuando en 1858, tras el asesinato de misioneros españoles y franceses que predicaban en la zona, obispo incluido, los gobiernos de dichos países decidieron enviar una expedición de castigo contra los lugareños. Dicha expedición, en la que participaron unos 3000 hombres de ambos ejércitos europeos, duró hasta 1862, en que fue firmada la paz y en la que el territorio conquistado (Saigón como principal baluarte de la zona) pasó a formar parte de Francia. Los Españoles, que no estábamos en nuestro mejor momento ni mucho menos, ni tan siquiera participamos en la firma del tratado de paz, y nos conformamos con que la zona fuera convenientemente evangelizada renunciando a parte del pastel.

¿Y por qué usamos la Cochinchina para expresar que algo está relamente lejos? Pues probablemente porque fuimos muy lejos a luchar y dejar la piel de nuestros hombres en aquel conflicto del que, pese a nuestra victoria, nada sacamos. Quizás por eso quedó en el imaginario popular como una quimera lejana, un lugar lejano y extraño que nada nos reportó.

Fuente: Wikipedia
Foto: Wikimedia Commons